lunes, 8 de junio de 2009

EL PRIMER HOMBRE EN LA LUNA

Dicen la malas lenguas que es verdad. Yo lo pongo aquí y cada cual que se crea lo que quiera.

El 20 de julio de 1969, Neil Armstrong, comandante del Modulo Lunar Apolo 11, se convirtió en el primer hombre que pisó la luna (aunque también dicen que se encontró allí con un gallego, pero esa es otra historia). Sus primeras palabras al poner el pie en nuestro satélite fueron: "Este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad" y fueron transmitidas a la Tierra y escuchadas por millones de personas. Justo antes de regresar a la nave, Armstrong hizo un comentario enigmático: "Buena suerte, Sr. Gorsky". Mucha gente en la NASA pensó que fue un comentario intrascendente sobre algún cosmonauta soviético. Sin embargo, comprobaron que no había ningún Gorsky en el programa espacial ruso o americano.

A lo largo de los años, muchos gente lo interrogaron acerca del significado de aquella frase sobre Gorsky y su contestación fue siempre una sonrisa.

El 5 de julio de 1995, Amstrong se encontraba en la Bahía de Tampa, Florida contestando preguntas después de una conferencia, cuando un reportero le recordó la frase que había pronunciado 26 años atrás. Esta vez, finalmente Armstrong accedió a contestar. El Sr. Gorsky ya había muerto y ahora Armstrong sentía que podía despejar la duda. En 1938, siendo un niño en una pequeña ciudad del medio oeste, Neil se encontraba jugando al baseball con un amigo en el patio de su casa. Su amigo golpeó la pelota, la cual aterrizó en el jardín contiguo, cerca de la ventana del dormitorio de los vecinos.
Sus vecinos eran la señora y el señor Gorsky. Cuando Neil se agacho a recoger la pelota, escucho que la señora gritaba al señor Gorsky: "¿Sexo oral? ¡¿Quieres sexo oral?! ¡¡¡Tendrás sexo oral cuando el hijo de los vecinos camine por la luna!!!"
El resto no lo conocemos

miércoles, 27 de mayo de 2009

¿CÓMO NACE UN PARADIGMA?

Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas. Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.
Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo agarraban y lo bajaban a golpes.
Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las bananas. Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos.
La primera cosa que hizo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le pegaron. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera.
Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato.
Un tercero fue cambiado, y se repitió el hecho. El cuarto y, finalmente, el último de los veteranos fue sustituido.
Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que, aún cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas.
Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería:"No sé, aquí las cosas siempre se han hecho así..."

¿Te suena conocido ?
En la mili, ocurrió con lo del "banco pintado". Y no hicieron falta monos ni nada...
"Es más fácil romper un átomo que un prejuicio" – Albert Einstein

lunes, 25 de mayo de 2009

OTROS HOLOCAUSTOS

Hoy me ha llegado algo que no tiene desperdicio. No necesita comentarios y pertenece al Arzobispo de Tánger Monseñor Agrelo.
"Hace setenta años comenzaba a correr en Europa la sangre humana del Holocausto nazi de los judíos.
Un pueblo tuvo entonces en sus manos la capacidad de quitar a sus líderes endiosados los resortes del poder. Y no lo hizo. Sus brazos señalando hacia la gloria, sus «Heil» resonando como truenos, lo hicieron cómplice de opciones que causaron millones de muertos, dejaron la tierra devastada, y llevaron a dimensiones tan monstruosas el sufrimiento que agrietaron incluso los cimientos de la fe.
Hoy corre por el mundo sangre humana de otros sacrificios. Hay nuevos dioses en las tribunas, y vieja complicidad en los devotos.
Los horizontes son siempre de gloria, de progreso, de grandeza, de felicidad para el pueblo de los elegidos. Mientras tanto, la muerte recoge en campos invisibles de exterminio su cosecha de desechos. Cada día, el sistema de los elegidos mata de hambre a 25.000 niños. Cada día 200.000 personas se agregan a la muchedumbre de los que en el mundo padecen hambre crónica. Cada día el aborto profana a millares los santuarios de la vida. Cada día… droga… armas… explotación laboral… explotación sexual… Para hablar de nuevos Holocaustos, sólo falta que el fuego devore la memoria de las víctimas. Y eso, mejor que el fuego, ¡lo hace la propaganda!
Los pueblos tienen en sus manos la capacidad de oponerse a la antihumanidad; aunque todo hace temer que no lo harán. Si así fuese, si hoy callamos, otros recordarán mañana con horror y vergüenza nuestra complicidad aturdida con los dioses de la frivolidad y de la muerte."
Nos hacen falta muchos Agrelo en las tribunas de los dioses que nos abran los ojos y nos limpien los oidos que nos impiden ver y oir los gritos de silencio de los campos de exterminio.

miércoles, 6 de mayo de 2009

LOS GLOBOS DE LA AMISTAD

Hace tiempo leí que los amigos son como los globos, si los sueltas puede que no regresen nunca. Y es que a veces nos preocupamos tanto de las cosas mas pequeñas y nos olvidamos de agarrar esos globos que terminan por soltarse.
¿Por que digo esto?
Estaba mirando fotos y me encontré con la orla de cuando estudiaba el curso de COU y me paro a pensar en cuántos amigos que tenía entonces y que hoy…. se han soltado del cordel. Puede incluso que me cruce algún día con ellos por la calle y que no lleguemos ni siquiera a conocernos. Triste ¿no?. Y si nos conociéramos, ¿de qué hablaríamos? ¿Tendríamos algo en común, aparte de un pasado? Y es que todo en nuestras vidas discurre tan deprisa que cuando te quieres dar cuenta ya se ha soltado el cordel.
El tiempo es lo único que no puede reciclarse, y aún así ¿no nos gustaría poder volver atrás y amarrar esos globos para que no puedan escapar?
Hoy en día se pueden permitir muchas licencias, e incluso llevar una agenda con infinidad de números y correos electrónicos que pueden permitir agarrar estos globos y no esperar a darse cuenta que es demasiado tarde. Por eso se mandan tantos e-mail sin decir nada. Simplemente son esos cordeles que nos sujetan y que ojalá no se rompan.

lunes, 27 de abril de 2009

SAMUEL MORSE

Samuel Finley Breese Morse nacido el 27 de abril de 1791, en Charlestown, Massachusetts, fue el inventor del telégrafo.
Aunque es mas conocido por su famoso invento del código que lleva su nombre, en sus años de estudiante descubrió su vocación por la pintura y decidió dedicarse a ella, siendo un retratista y escultor de éxito, llegando a ser uno de los fundadores y primer presidente de la Academia Nacional de Dibujo.
Pero también le atraían los recientes descubrimientos y experimentos respecto a la electricidad, y el 24 de mayo de 1844, Morse transmitió el mensaje con su código que se haría tan famoso: "Qué nos ha forjado Dios" (traducción literal) o tambien: "Lo que Dios ha creado"("What hath God wrought", una cita bíblica, Números 23:23) desde la Corte Suprema de los Estados Unidos en Washington, D.C. a su asistente, Alfred Vail, en Baltimore, Maryland.
A pesar de lo notable de su trabajo, Morse debió enfrentarse a la oposición de supersticiosos que culpaban a su invento de todos los males.

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