jueves, 10 de marzo de 2011

LA HERENCIA DE NUESTROS HIJOS

Leopoldo Abadía (autor de " La crisis Ninja ") dice en su artículo:
Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos. Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que "Dios les acoja confesados". Lo de que Dios les acoja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación.
En muchas de mis conferencias, se levantaba una señora (esto es pregunta de señoras) y decía esa frase que me a mí me hace tanta gracia: "qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?" Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir "qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?"
Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido: "y a mí, qué me importa?!" Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.
Yo era hijo único. Ahora, cuando me reúno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64.
Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho.Pero qué mundo me dejaron?
Pues mirad, me dejaron:
1. La guerra civil española
2. La segunda guerra mundial
3. Las dos bombas atómicas
4. Corea
5. Vietnam
6. Los Balcanes
7. Afganistán
8. Irak
9. Internet
10. La globalización
Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro.
Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? Si no se lo podían imaginar!Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.
Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.
A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales. Lo que por ahí se llama "buena gente".Porque si son buena gente harán un mundo bueno.
Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación: que sepan distinguir el bien del mal, que no digan que todo vale, que piensen en los demás, que sean generosos. . . .En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran.
Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho qué hijos íbamos a dejar a este mundo. A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar. Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas.
Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas. Pero lo fundamental es lo otro: los padres.
Ya sé que todos tienen mucho trabajo, que las cosas ya no son como antes, que el padre y la madre llegan cansados a casa (cuando están juntos), que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva, que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado.
Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.

Leopoldo Abadía

P. D .
1. No he hablado de los nietos, porque para eso tienen a sus padres (aunque no estén juntos).
2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir tonterías y a reírnos, y a contarles las notas que sacaba su padre cuando era pequeño.
3. Y así, además de divertirme, quizá también ayudo a formarles.

Creo que no hay nada que añadir. Estoy totalmente de acuerdo con él.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

SE LLEVA LAS MEDALLAS EL QUE SALE EN LA FOTO

Me acaba de llegar en el correo y tal cual lo publico porque es de justicia que se sepa la labor de los que arriesgan su vida en aras de los demás sin importar si van o no a salir en la foto.

Se acuerdan de la mujer que en una patera dio a luz un niño en mitad de la noche y que casi pierden la vida con otros 32......... pues hay más......el trabajo anónimo de aquellos que hacen que el mundo sea mejor y que le dan sentido...no salsa rosa o amarilla, y esa basura de programas que nos ponen el la televisión y que ensalzan porque ven
de a cuatro soplagaitas, quizás si nos diéramos cuenta de como somos todo seria muy distinto.....LOS VALORES DE VERDAD SON LOS QUE CUENTAN, ESTO QUE APARECE AQUÍ ESCRITO DEBAJO ES UN EJEMPLO.

El sargento primero de la Armada Carlos Trujillo es un héroe, pero no ha merecido más que unas escasas líneas en edición de papel de ABC y nada, absolutamente nada, en los otros dos grandes periódicos nacionales. El militar se lanzó en la noche del domingo 18 de diciembre a las frías aguas del mar de Alborán atado a un cable guía para intentar alcanzar una patera encallada en un rompiente, en la que viajaban 33 inmigrantes, en su mayoría mujeres y niños, y un bebé aún con el cordón umbilical. Posiblemente, le debe la vida. Pero en España, sólo un cable de Europa Press, cuenta su hazaña.
Sostiene el sargento primero Carlos Trujillo que "todo fue de forma improvisada", que tuvo que permanecer más de dos horas en el agua para rescatar, "uno a uno" a los 33 seres humanos que estaban a punto de naufragar.
Sostiene el sargento Carlos Trujillo que pudo hacerlo gracias a los 11 hombres del destacamento de la isla de Alborán, que la patera encalló "y la embarcación de Salvamento Marítimo no podía acceder". "Tuvimos que decidir una opción y ante la desesperación de esas personas gritando, no pudimos más que improvisar, con riesgo para mis hombres, que acabaron magullados y con hipotermia".
Sostiene Carlos Trujillo que no disponen de medios para efectuar un rescate como el que él y sus hombres afrontaron esa madrugada, pero que "me até a un cabo, les dije a mis compañeros que tirasen bien fuerte y hasta que dio". Durante más de dos horas, fue sacando de la barcaza a todos sus ocupantes. "Mis compañeros iban tirando de la cuerda y les íbamos sacando uno a uno". Dieron prioridad a los niños, y el primero en cruzar e mar en brazos del sargento fue el bebé "nacido durante la travesía, con el cordón umbilical aún caliente. La madre no se podía ni mover".
Sostiene Carlos que fue una temeridad, "porque no hay equipo ni hay nada", pero no había más alternativa: "Estaban en plena desesperación, asustados, con hipotermia, y con esa señora que estaba recién parida...". También reconoce que la imagen de aquellas 33 personas varadas en el mar aún tiene "conmocionados" a los once hombres que componen el Destacamento de la Isla de Alborán, entre el oficial, el suboficial, el cabo, los marineros y los infantes, aunque pesa más la "satisfacción plena" que han sentido al conocer que 24 horas después, se encontraban todos en buen estado.
Todo esto sostiene Carlos Trujillo, sargento primero de la Armada, otro héroe anónimo de uniforme, que apenas ha tenido un hueco en la prensa del día después de su gesta y la de sus compañeros. Ni en el papel ni en Internet. España ya puede seguir las evoluciones de Belén Esteban, los perros verdes, los mapaches invasores, las comparecencias de los ministros en estado de alarma y los Rodríguez Menéndez en la noria. Los españoles pueden estar atentos a eso porque hay héroes como Carlos cuidando de nosotros en el más absoluto anonimato. ¡Qué país!


Miguel Ángel Niño
Tres Cantos-Madrid
España

jueves, 18 de noviembre de 2010

UN MENSAJE POR GEORGE CARLIN

La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios mas altos y temperamentos mas reducidos, carreteras mas anchas y puntos de vista mas estrechos. Gastamos mas pero tenemos menos, compramos mas pero disfrutamos menos. Tenemos casas mas grandes y familias mas chicas, mayores comodidades y menos tiempo. Tenemos mas grados académicos pero menos sentido común, mayor conocimiento pero menor capacidad de juicio, mas expertos pero mas problemas, mejor medicina pero menor bienestar.
Bebemos demasiado, fumamos demasiado, despilfarramos demasiado, reimos muy poco, manejamos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, vemos demasiado televisión y oramos muy rara vez.
Hemos multiplicado nuestras posesiones pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente.
Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivir. Añadimos años a nuestras vidas, no vida a nuestros años. Hemos logrado ir y volver de la luna, pero se nos dificulta cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino. Conquistamos el espacio exterior, pero no el interior. Hemos hecho grandes cosas, pero no por ello mejores.
Hemos limpiado el aire, pero contaminamos nuestra alma. Conquistamos el átomo, pero no nuestros prejuicios. Escribimos mas pero aprendemos menos. Planeamos mas pero logramos menos. Hemos aprendido a apresurarnos, pero no a esperar. Producimos computadoras que pueden procesar mayor informacion y difundirla, pero nos comunicamos cada vez menos y menos.
Estos son tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, de hombres de gran talla y cortedad de carácter, de enormes ganancias económicas y relaciones humanas superficiales. Hoy en día hay dos ingresos pero mas divorcios, casas mas lujosas pero hogares rotos. Son tiempos de viajes rápidos, pañales deshechables, moral descartable, acostones de una noche, cuerpos obesos, y píldoras que hacen todo, desde alegrar y apaciguar, hasta matar. Son tiempos en que hay mucho en el escaparate y muy poco en la bodega. Tiempos en que la tecnología puede hacerte llegar esta carta, y en que tu puedes elegir compartir estas reflexiones o simplemente borrarlas. Acuérdate de pasar algún tiempo con tus seres queridos porque ellos no estarán aqui siempre.
Acuérdate de ser amable con quien ahora te admira, porque esa personita crecerá muy pronto y se alejará de ti.
Acuérdate de abrazar a quien tienes cerca porque ese es el único tesoro que puedes dar con el corazón, sin que te cueste ni un centavo.
Acuérdate de decir te amo a tu pareja y a tus seres queridos, pero sobre todo dilo sinceramente. Un beso y un abrazo pueden reparar una herida cuando se dan con toda el alma.
Acuérdate de tomarte de la mano con tu ser querido y atesorar ese momento, porque un día esa persona ya no estará contigo.
Date tiempo para amar y para conversar, y comparte tus mas preciadas ideas. Y siempre recuerda:
La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento, sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan. George Carlin.

domingo, 19 de septiembre de 2010

GANÓ LA TRADICIÓN

Hace un año mas o menos, decía a propósito del traslado de San Miguel a la capilla de la Virgen de los Liñares que quizá algún día, con otro párroco, si no le parece mal hasta incluso puede que sea él quien vuelva a instaurar la tradición y volvamos a ver al diablo con su cigarro, si es que la ley no le ha prohibido fumar en su lugar de trabajo.

La semana pasada volvimos a celebrar la fiesta en honor a la Virgen de los Liñares y lo hicimos con párroco prestado, Don Laurentino, porque el que teníamos falleció el día uno de enero, y como siempre tuvimos el famoso traslado de San Miguel.
- ¿Que le ha parecido el evento? le pregunté al finalizar la misa.
- Un folclore - me contestó
-Y del cigarro ¿que le pareció?.
-¿Que cigarro?
-El que le ponen al diablo.
-Pero no le pusieron nada.
-Pues le pusieron dos en vez de uno.
........
-Si llego a saber esto, a mi no me traen para este espectáculo bochornoso- remató.

La verdad es que si fue bochornoso. Don Laurentino no sabía nada de la tradición del cigarro y claro, las mafias funcionaron y pusieron los cigarros. Hasta se hacían fotos como si fuera un triunfo. Solo faltó el que a los "héroes" le aplaudieran.

Mucha gente para la tradición del espectáculo, pero al final pocos para la devoción dentro de la Iglesia, como siempre.

Ya tenemos párroco nuevo, supongo que alguien le contará la tradición no sabemos si la aceptará o no, seguro que gustarle no le va a gustar, como me decía Don Laurentino este tipo de tradiciones absurdas no puede haber ningún cristiano que la acepte.
Veremos que ocurre para el próximo año.


domingo, 5 de septiembre de 2010

ORIGEN DE LOS DICHOS

Hace unos días hojeando en casa de mi padre una revista mensual "El Promotor de la Sagrada Familia" me encontré con estos dichos que me parecieron simpáticos y que quiero compartir.

APAGA Y VÁMONOS

Se emplea cuando una cosa toca a su término y también cuando se oye o se ve algo disparatado o absurdo.

Se dice que en Pitres (Granada) dos curas optaban a una plaza de capellán militar (el ejército exige brevedad). Como prueba les pusieron el tiempo que tardasen en decir una misa.

El primero al comenzar, dijo: “Ite misa est” (podéis ir en paz, la Misa ha terminado). Apurado, el otro cura se acercó al altar y, mirando al monaguillo le dijo: “Apaga y vámonos”.

La historia no dice quien ganó la plaza.

ME LO HA DICHO UN PAJARITO

El Eclesiastés (10,20) dice: “Ni en los secretos de tu cámara digas mal del rico, porque los pájaros llevan la noticia y un ave hará saber tu palabra”.

La mitología atribuía a ciertas aves el poder de anunciar sucesos (los cuervos, a la izquierda, vaticinaban una desgracia….). Las palomas mensajeras, mas probablemente, estén en el origen del dicho.

MORIRSE DE RISA

Esta frase se aplica a los momentos (chistes, situaciones,..) graciosos que provocan una risa intensa y prolongada.

Hay variantes: Unos dicen que murieron de risa, al estallarle las venas, otros que de risa se cayeron de la silla y se dieron un golpe mortal.

Otros atribuyen la curación a la risa, contando el caso de un obispo que tenía un tumor que lo estaba ahogando. Vio a una mona que imitando lo que hacían los criados, metió su cabeza dentro de una olla; esto produjo tanta risa al obispo, que le reventó el flemón. De ahí el proverbio: “Riendo sanó, porque rió de lo que vio”